Cuando se creó, se suponía que Leagues Cup sería el primer torneo que serviría para medir fuerzas entre los equipos de la MLS y de la Liga MX. Después de tres ediciones, la competencia se ha inclinado para un solo lado.
En la ronda de cuartos de final, los cuatro equipos estadounidenses superaron a los mexicanos y las semifinales de la edición 2025 se dirimirán por segundo año consecutivo sin la presencia de ningún combinado azteca.
Entre los eliminados en cuartos de final está el campeón mexicano Toluca, que perdió en penales ante Orlando City. Tigres, con el campeón mundial argentino Ángel Correa en sus filas, sucumbió 2-1 ante el Inter Miami.
Otros equipos poderosos de la Liga MX como América, Cruz Azul y Monterrey no pudieron salir vivos de la primera fase, que ahora se modificó después de que el año pasado las semifinales se jugaran únicamente con equipos estadounidenses, como será ahora.
¿Qué es lo que pasa?
Por muchos años, los equipos de la liga mexicana miraban por encima del hombro a sus rivales del norte de la frontera a los que en una época dominaron a placer, pero esa brecha se fue cerrando año con año, aunque muchos siguen sin admitirlo.
Ante niveles más parejos de plantillas, muchas veces la localía es el factor que inclina un partido de matar o morir.
“Para que sea más parejo podríamos jugar también allá (México)”, dijo el entrenador argentino de los Diablos Rojos, Antonio Mohamed. “No es casualidad que los equipos locales han pasado con comodidad”.
El “Turco” Mohamed, campeón en México con cuatro equipos distintos, sabe que en series de eliminación directa lo mejor es jugar de local y visita, como ocurre en la Copa de Campeones de la CONCACAF, donde México ha ganado 19 de las últimas 20 ediciones.
“La MLS tiene grandes futbolistas y es más parejo, pero en CONCACAF se nota, de 10, 9 la ganan mexicanos”, dijo Mohamed.
El desinterés podría ser otro factor
Para los equipos más poderosos de México, el ganar un torneo de reciente creación y poco prestigio para sus aficionados podría ser un motivo para jugar con desgano y darles descanso a sus jugadores para otras competencias.
Equipos poderosos económicamente como América, Monterrey, Tigres y Cruz Azul no requieren el premio económico de dos millones de dólares que se gana el triunfador. El premio deportivo de clasificar a la Copa de Campeones tampoco es apetecible porque esos cuatro, ya sea por títulos o por puntos, (el otro criterio), son participantes regulares.
“Es un poco un torneo trampa, porque te da poco y te quita mucho, te quita entrenamientos, te quita calidad, pero es lo que hay”, dijo el entrenador español de Rayados, Domenec Torrent. “Ya muchos entrenadores mexicanos se han quejado, yo me quejé el año pasado y me sancionaron”.
Por eso tampoco debe sorprender que, en todas las ediciones, los equipos mexicanos que mejor han jugado han sido las plantillas más modestas como fue Querétaro hace un par de años y Puebla que llegó a cuartos de final y en el torneo local está en los últimos sitios.
¿Se puede solucionar?
Todo en la vida es perfectible y la Leagues Cup no es la excepción. Sus dirigentes han mostrado el deseo de mejorar y han escuchado las críticas que se les hace.
Este año ya no participaron todos los equipos de la MLS sino 18 para emparejar el piso con los de la Liga MX y para asegurar participación de al menos cuatro en cuartos de final se incorporó un formato de grupos.
Por cuestiones económicas y de patrocinios, escenificar partidos de la Leagues Cup en México no es viable en el futuro inmediato, pero sí podrían elevar los premios económicos para motivar a los equipos más poderosos a jugarlo distinto.
Hacerlo en otra fecha del calendario también podría servir, aunque es una misión que se antoja complicada.
La Leagues Cup comenzó con la promesa de ser un verdadero duelo de poder entre la MLS y la Liga MX, pero después de tres ediciones, parece que la balanza se ha inclinado claramente hacia los equipos estadounidenses. El hecho de que los clubes mexicanos hayan sido eliminados en cuartos de final por segundo año consecutivo —y sin representar presencia en semifinales— demuestra que la brecha entre ambas ligas se ha reducido significativamente.
La localía sigue siendo un factor decisivo, y la influencia que tiene jugar en casa podría ser la clave que favorece a los equipos de la MLS, como mencionó Antonio Mohamed. Esto, sumado a la falta de prestigio del torneo para los gigantes de la Liga MX, podría ser una razón detrás de su desinterés en jugar a su máximo nivel.
A pesar de las críticas, la Leagues Cup tiene un potencial de mejora. Al modificar su formato y adaptar sus fechas, los organizadores podrían generar una competencia más equilibrada, y tal vez, motivar a los clubes más poderosos de México a tomarse el torneo más en serio.
Por: MetroDeportesRD
metrodeportesrd.com