Desde entonces, Clark ha estado rehabilitando el tobillo simultáneamente con la lesión en la ingle derecha que la ha mantenido fuera de las canchas durante más de un mes de la temporada de la WNBA. Las Fever anunciaron el 24 de julio que Clark no tenía una fecha límite para su regreso. Como explicó un portavoz del equipo tras la noticia de la contusión ósea: «No había un plazo ni una proyección de regreso a la cancha, por lo que es imposible determinar si se vio afectada. Por lo tanto, la estrategia sigue siendo la misma: darle a Caitlin el tiempo necesario para asegurar su recuperación completa, algo por lo que se esfuerza día a día».
Clark ha jugado solo 13 partidos esta temporada, su última aparición fue el 15 de julio, tras no perderse ningún partido en toda su carrera profesional ni universitaria antes de este año. A principios de verano, estuvo de baja en dos ocasiones, por una lesión en el cuádriceps izquierdo y otra en la ingle izquierda.
Este panorama refleja la importancia de que las Fever gestionen con cautela la recuperación de su principal figura, ya que más allá del impacto inmediato en la clasificación, la prioridad es proteger la salud y la proyección a largo plazo de Clark, quien ha demostrado ser pieza fundamental en el crecimiento de la franquicia.
Clark se ha limitado a la rehabilitación y al trabajo individual, con énfasis en carreras a cancha completa, y aún no ha vuelto a entrenar con las Fever.
Indiana (19-16) tiene nueve partidos restantes de la temporada regular y busca clasificar a los playoffs por segundo año consecutivo. Clark, primera selección del draft de 2024 y primer equipo All-WNBA como novata, ha promediado 16.5 puntos, 8.8 asistencias y 5.0 rebotes esta temporada.
Por: MetroDeportesRD
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