Un error que no cambió el destino
Aryna Sabalenka estaba a dos puntos de lo que sería su segundo título consecutivo del Abierto de Estados Unidos cuando cometió un error inesperado: un remate que terminó en la red y le dio a Amanda Anisimova una oportunidad de quiebre. Después de ese momento, soltó la raqueta y mostró una sonrisa triste, reviviendo emociones de las derrotas sufridas en el Abierto de Australia y Roland Garros. Sin embargo, respiró hondo, se recompuso y volvió a centrarse en el partido.
Aunque perdió el saque de inmediato, la número uno del mundo supo mantener la calma. Quince minutos después, se arrodillaba en el Estadio Arthur Ashe, cubriéndose el rostro con las manos, tras vencer a Anisimova por 6-3, 7-6 (3). Con ello, Sabalenka se convirtió en la primera mujer desde Serena Williams en ganar títulos consecutivos en Flushing Meadows.
Las lecciones de las derrotas
A sus 27 años, Sabalenka conquistó su cuarto Grand Slam, todos en canchas duras, evitando así ser la primera mujer en perder tres finales grandes en una sola temporada desde Justine Henin en 2006. Venía de caer ante Madison Keys en Australia y contra Coco Gauff en París, además de haber sido eliminada por Anisimova en las semifinales de Wimbledon.
Lejos de hundirla, esas derrotas fueron un aprendizaje clave. “Pensé que lo correcto era olvidarlo y seguir adelante, pero después de Francia entendí que debía aprender de esas finales”, explicó Sabalenka, quien apareció en la conferencia de prensa con champán y gafas oscuras. Su capacidad de análisis y resiliencia marcaron la diferencia en este US Open.
Un duelo de poder y emociones
El partido se desarrolló con gran intensidad, bajo techo cerrado y sin viento, lo que favoreció el juego de dos golpeadoras potentes como Sabalenka y Anisimova. Ambas intercambiaron saques fulminantes y golpes profundos, con puntos largos que encendieron al público. Anisimova, apoyada por más de 24.000 espectadores, mostró momentos de rebeldía, pero acumuló demasiados errores no forzados.
Pese a la derrota, Anisimova reconoció la grandeza de su rival: “Estoy asombrada de lo que has logrado”. Sabalenka, por su parte, destacó la valentía de su oponente y la alentó a seguir. Al final, con más madurez emocional y una fe inquebrantable en su preparación, la bielorrusa celebró un título que reafirma su dominio y consolida su lugar en la historia del tenis.
Por: MetroDeportesRD
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