Estrella De Aza: dos oros, siete años sin PARNI y una historia de lucha
A Estrella Nicole De Aza le quitaron recursos para brillar, pero no pudieron apagar sus ganas de triunfar. Siete años después de quedar fuera del Programa de Apoyo a los Atletas de Alto Rendimiento, Nuevos Valores e Inmortales del Deporte (PARNI), la velocista romanense regresó a lo más alto del atletismo dominicano con dos medallas de oro en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
La atleta se coronó en las pruebas de 4×100 femenino y 4×400, precisamente en los recién remozados carriles del Estadio Olímpico Félix Sánchez. Lo hizo, además, después de atravesar años en los que tuvo que costear con recursos propios buena parte de su preparación.
De Aza lleva alrededor de siete años sin recibir recursos del PARNI, período durante el cual tuvo que buscar alternativas para mantenerse entrenando, competir y aspirar a formar parte de la exigente selección dominicana de atletismo.
Y quizás ahí radica una de las partes más admirables de su historia: cuando el respaldo económico desapareció, la voluntad de competir permaneció intacta.
Del golpe de 2019 a pensar en el retiro
La historia de Estrella con el PARNI comenzó después de su participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018, donde formó parte de la cuarteta mixta que conquistó la medalla de bronce.
Aunque fue incluida en el programa, explica que durante el corto período que permaneció inscrita el dinero llegó pocas veces a su cuenta. Posteriormente, tras una mala racha en los 200 metros y no conseguir formar parte del equipo dominicano para los Juegos Panamericanos de Lima 2019, fue retirada del programa.
El golpe fue fuerte. Estrella llegó a pensar en retirarse cuando vio cómo se complicaba su carrera deportiva y debía asumir personalmente los gastos de entrenamiento y alimentación.
“Yo estaba destrozada”, recordó la velocista en una conversación con Listín Diario, al explicar el impacto emocional que tuvo quedarse fuera del equipo y tener que buscar por sus propios medios la forma de continuar.
Durante ese período recibió el respaldo de la Guardia, además de la ayuda fundamental de sus padres, José Joaquín De Aza y Magalys Henry, quienes, aunque residen en Estados Unidos, nunca dejaron de apoyarla económicamente para que pudiera continuar con su preparación.
Más que una historia de abandono, sin embargo, lo ocurrido terminó convirtiéndose en una historia de resistencia y perseverancia.
Los 400 metros cambiaron su historia

Antes de encontrar su camino en los 400 metros, Estrella trabajó con Yaseen Pérez, entrenador de Marileidy Paulino, quien le recomendó concentrarse en los 200 metros.
Después de aquella etapa complicada, la atleta decidió darse una última oportunidad y comenzó a trabajar con José Ludwig Rubio, entrenador de Liranyi Alonso. Fue entonces cuando recibió una recomendación que cambiaría por completo su carrera: correr los 400 metros planos.
Al principio no estaba convencida.
Pero aceptó el reto y, con el tiempo, encontró en esa modalidad el escenario perfecto para desarrollar sus condiciones.
“Ahí todo cambió”, recuerda la corredora al hablar de aquel momento en el que decidió confiar en la propuesta de Rubio.
La transformación fue evidente. Aquella atleta que había llegado a pensar en abandonar el deporte terminó convirtiéndose en doble campeona de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
Ahora, después de conquistar sus dos medallas de oro, Estrella De Aza volverá a recibir el respaldo del PARNI, gracias al decreto presidencial que establece la inclusión de los medallistas de Santo Domingo 2026 en el programa.

Su historia deja una enseñanza poderosa: los recursos pueden facilitar el camino de un atleta, pero la perseverancia es la que muchas veces permite llegar hasta la meta. Estrella corrió durante años con más sacrificio que facilidades y hoy sus dos oros son la mejor prueba de que nunca dejó de creer en sí misma.
Por: MetrodeportesRD
metrodeportesrd.com