onald Acuña Jr. volvió a escribir su nombre en la historia de las Grandes Ligas. El estelar jardinero venezolano conectó un jonrón de tres carreras para convertirse en el jugador que más rápido ha alcanzado las 200 bases robadas y 200 jonrones en la historia de MLB, mientras los Bravos de Atlanta derrotaron 9-0 a los Nacionales de Washington el miércoles.
Acuña necesitó apenas 904 juegos para alcanzar el exclusivo club de los 200/200, superando la marca anterior de Alfonso Soriano, quien necesitó 929 partidos en agosto de 2006. Es una cifra que refleja no solo el poder ofensivo de Acuña, sino también su extraordinaria velocidad en las bases.
Y hay algo especialmente llamativo en esta hazaña: Acuña está consiguiendo estos números mientras continúa demostrando que puede cambiar un partido con una sola jugada. Su combinación de poder y velocidad sigue siendo una de las características que lo hacen diferente dentro de las Grandes Ligas.
Acuña alcanza los 200 jonrones y 200 robos a velocidad récord
El histórico batazo llegó en la séptima entrada, cuando Acuña conectó hacia el jardín izquierdo-central su decimocuarto jonrón de la temporada, ampliando la ventaja de Atlanta a 6-0.
Pero antes de conseguir el cuadrangular que selló su hazaña, Acuña ya había dejado su huella en el encuentro. En la sexta entrada conectó un sencillo y posteriormente se robó la segunda base para llegar a 225 bases robadas en su carrera y 20 en la presente temporada.
Después de que Michael Harris II recibiera una base por bolas intencional, Sean Murphy respondió con un jonrón de tres carreras ante Riley Cornelio para romper el empate sin anotaciones.
La actuación de Acuña vuelve a poner sobre la mesa una realidad que sus números han demostrado durante años: cuando está saludable y jugando a su nivel, es capaz de aportar en prácticamente todas las facetas del juego. 200 jonrones y 225 robos son cifras que hablan por sí solas.
Los Bravos dominan a Washington en una noche histórica
El encuentro también tuvo varios momentos particulares. El partido fue interrumpido durante 1 hora y 25 minutos por la lluvia en la cuarta entrada, después de que Atlanta llenara las bases.
Acuña había abierto ese episodio con un sencillo frente al abridor de Washington, Brad Lord. Posteriormente, una base por bolas y un error permitieron que las bases se congestionaran antes de que comenzara la lluvia.
Cuando el juego se reanudó, Cornelio entró desde el bullpen y logró retirar a Murphy y Mike Yastrzemski para escapar del problema.
En el montículo, Grant Holmes necesitó solamente 26 lanzamientos para retirar a los primeros nueve bateadores de Washington antes de la interrupción. Dylan Dodd lanzó una entrada sin permitir carreras, mientras Elieser Hernández trabajó las siguientes tres entradas y permitió apenas dos imparables.
El primer hit de los Nacionales llegó en la sexta entrada, cuando James Wood conectó un sencillo con dos outs.
Washington también sufrió la salida de su receptor Keibert Ruiz, quien abandonó el partido en la cuarta entrada después de recibir un pelotazo en la máscara.
Para Atlanta, sin embargo, la noche terminó marcada por una sola figura. Ronald Acuña Jr. no solo ayudó a los Bravos a conseguir una contundente victoria, sino que volvió a demostrar por qué su nombre está entre los jugadores más especiales de su generación. Alcanzar los 200 jonrones y 200 robos en solo 904 juegos es una hazaña que quedará registrada como otro capítulo memorable de su carrera.
Por: MetroDeportesRD/AP
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